Comenzó el proceso de disolución de las milicias en Libia

Con la firma de un acuerdo en Bengasi y el ultimátum emitido por la máxima autoridad del Congreso Nacional, se inició el proceso de disolución de aquellas milicias armadas que operaban sin someterse al control del Ejército Nacional Libio.

Elementos del Ejército Nacional Libio toman el control de instalaciones ocupadas por la brigada Ansar Al-Sharia.(Foto: Libya Herald)

La noche del pasado 22 de septiembre, las autoridades nacionales, líderes de la ciudad y representantes de las milicias acordaron que las brigadas Ansar Al-Sharia (acusada de participar en el asesinato del embajador de EE.UU.) y Abu Salim sean disueltas, tanto en Bengasi como en Derna, donde se encuentra su cuartel general.

Cabe recordar que dichas unidades fueron objeto de ataques por parte de miles de habitantes de Bengasi el pasado 21 de septiembre, después de una masiva manifestación en contra del terrorismo y las milicias armadas, denominada “Save Bengasi”.

Por otra parte, la brigada Rafallah Al-Sahati (que también fue atacada por los manifestantes) será absorbida por la Brigada 17 de Febrero, las más numerosa y poderosa milicia de Bengasi, que se ha sometido a la autoridad del Ejército Nacional y que se encarga de la seguridad de distintas áreas de la ciudad.

Otro grupo armado existente en esa ciudad, la Libya Shield, también acordó someterse al control directo de las autoridades militares del país.

Como consecuencia de ello, oficiales del Ejército Nacional iniciaron su despliegue en los cuarteles y campos de entrenamiento de las brigadas mencionadas, a fin de asumir el mando de dichas instalaciones.

Ultimátum nacional

En un paso más en esa dirección, el presidente del Congreso Nacional, Mohammed Magarief, que participó en las conversaciones en Bengasi, emitió un ultimátum a las otros grupos armados irregulares repartidos en todo el país, informándoles que tenían un plazo de 48 horas para entregar las instalaciones ocupadas y sus armas, y disolverse.

En el marco de la nueva política de seguridad anunciada, también se prohibieron la portación de armas en público y la instalación de puestos de control no autorizados por las fuerzas de seguridad.

Por su parte, el Ejército Nacional Libio debió aplicar ayer el uso de la fuerza para reducir a los integrantes de una unidad militar renegada, la 143ª División de Infantería, que habían ocupado unas instalaciones sobre la carretera que conduce al Aeropuerto de Trípoli.

De acuerdo con lo informado por el Ejército y por testigos en la zona, todos los sediciosos fueron reducidos después de un breve pero intenso intercambio de disparos.