Murió Abdel Basset al-Megrahi, el único condenado por la masacre de Lockerbie

. El ex ejecutivo de Libyan Arab Airlines y presunto espía había sido enjuiciado y condenado como responsable de haber puesto la bomba que destruyó un vuelo de Pan Am sobre Escocia.

. Desde 2009 vivía en Libia, después de su liberación lograda por razones humanitarias.

. Siempre sostuvo su inocencia, a pesar de haber sido entregado a la justicia por el propio Muammar Gadafi en 1999.

Fuentes familiares informaron que Abdel Basset al-Megrahi, el libio acusado y condenado en 2001 por el atentado con explosivos que destruyó un avión comercial sobre la localidad escocesa de Lockerbie, murió hoy a los 60 años, víctima de un cáncer de próstata que lo aquejaba desde hacía años.

Al-Megrahi fue señalado como el responsable de haber despachado una maleta bomba desde el aeropuerto maltés de Luqa con destino a Franckfurt (Alemania), donde fue colocada en un vuelo de la compañía estadounidense Pan Am que se dirigía a la ciudad de Nueva York.

La explosión del artefacto explosivo causó la muerte de los 259 ocupantes del avión y de 11 personas que se hallaban en tierra, como consecuencia de la caída de los restos de la enorme aeronave sobre el pequeño poblado de Lockerbie.

Una investigación británico-estadounidense permitió encausar a Abdel Basset al-Megrahi y a otro libio, Al Amin Jalifa Fhimah, como autores del atentado. Ambos permanecieron protegidos por el régimen de Trípoli hasta 1999, año en que el propio Gadafi resolvió entregarlos a la justicia, después de un acuerdo alcanzado con el auspicio de las Naciones Unidas.

El proceso judicial que se extendió hasta 2001 terminó condenando a al-Megrahi a cadena perpetua por su responsabilidad en el ataque terrorista, mientras que Fhimah fue absuelto.

El ex ejecutivo de la aerolínea libia y supuesto espía de Gadafi no llegó a cumplir toda su condena, ya que en 2009 las autoridades escocesas permitieron su liberación y posterior regreso a su país de origen por “razones humanitarias”, debido a que el prisionero padecía un cáncer terminal.

La liberación de al-Megrahi generó polémica en Occidente, incluso se llegó a sospechar que los británicos habían tomado esa medida en el marco de una negociación para asegurare un buen lugar en el apetitoso mercado petrolero libio, que en se momento era manejado personalmente por Gadafi y su familia.

Por su parte, varias voces entre los deudos de víctimas del atentado en el Reino Unido insistían en que Abdel Basset al-Megrahi sólo era un chivo expiatorio y que era necesario continuar investigando para identificar a los verdaderos autores del atentado.

Al-Megrahi fue recibido como héroe por el régimen de Gadafi y, a pesar de que se esperaba que muriera en poco tiempo, terminó sobreviviendo al propio dictador, que fue asesinado en octubre del año pasado por una revuelta armada que terminó con su dictadura.

La muerte de este hombre no cierra el libro sobre la tragedia de Lockerbie, ya que persisten muchas dudas entre los familiares de las víctimas y existe la voluntad del nuevo gobierno libio de colaborar con nuevas investigaciones que permitan descubrir a los demás participantes de uno de los peores atentados terroristas de la historia.

Anuncios