Amnistía Internacional describe el infierno de Misrata

En Misrata, una ciudad bajo sitio

Arwa had very serious shrapnel injuries to her neck and abdomen © Amnesty International

Arwa tenía heridas de metralla muy grave en su cuello y el abdomen © Amnesty International

Por Donatella Rovera, investigadora de crisis de Amnesty International.

Llegué hoy a Misrata después de un viaje de 18 horas por mar. Cuando nos acercábamos al puerto, parecía que tendríamos que regresar porque la zona estuvo bajo fuego pesado de cohetes de las fuerzas armadas del coronel Muammar al-Gadafi.

Habían muchos periodistas en nuestra embarcación, incluyendo reporteros de los principales medios internacionales de EE.UU., Gran Bretaña y Francia, como así también varios periodistas independientes. Por fin, a través de sus esfuerzos el resto del mundo podrá aprender más de lo que está y lo que ha estado sucediendo en esta ciudad portuaria sitiada, donde viven más de 300.000 personas.

Esperamos en alta mar con otros barcos que llevaban la tan necesaria ayuda humanitaria médica y demás, que también estaban aguardando frente a la costa hasta que la artillería se detuvo.

Finalmente, atracamos. Pero cuando lo hicimos columnas de humo se hicieron visibles, elevándose por encima del punto en el que había impactado otro proyectil en la zona portuaria. No perdí el tiempo- ni nadie más por lo que pude ver- para saber qué tipo de cohete era o, de hecho, si se trataba de un cohete o de un proyectil de mortero.

Previamente, el área alrededor del puerto había sido considerada reletivamente “segura”- en la medida que cualquier lugar puede considerarse “seguro” en una ciudad donde los cohetes son lanzados indiscriminadamente en áreas residenciales por las fuerzas del coronel Gadafi.  Los barrios al oeste del puerto se veían extrañamente desiertos y vacíos- los habitantes o han abandonado el área o están atrapados en su interior, tratando de protegerse como pueden. Voy a averiguarlo en los próximos días.

Fui inmediatamente al hospital donde, en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), vi a la pequeña Arwa, una niña de 5 o 6 años de edad, que ha sido llevada temprano ese día con serias heridas de metralla en su cuello y abdomen.  Los doctores dijeron que tanto sus padres como su abuela también han sido heridos cuando los cohetes impactaron su casa hoy, 14 de abril, en Zawia al-Mahjoub, un barrio en el lado oeste de la ciudad. Ellos están siendo tratados en una clínica local y sólo la niña fue traída a este hospital. El viaje para llegar hasta aquí es peligroso y sólo los heridos muy graves que no pueden ser tratados localmente son traídos.

También vi a un hombre de 44 años del mismo barrio, que yacía inconciente en la cama vecina a la niña. No puedo dar su nombre o el de otras personas por su seguridad. Este hombre ha sido impactado en el cuello dos veces- se dice que fue obra de miembros de las fuerzas del coronel Gadafi- mientras se encontraba en su casa el 2 de abril. Los doctores me mostraron sus placas de rayos X y su historial médico. Ambas balas han ingresado por el lado izquierdo de su cuello, una dañó el esófago y la otra cortó su médula espinal. Si él sobrevive permanecerá cuadriplégico-completamente paralizado desde la cabeza para abajo- por el resto de su vida. Una terrible y trágica perspectiva.

Otro paciente en la UCI, un hombre de 26 años, también yacía inconciente con serias heridas en su cabeza como resultado de la metralla que tiene allí alojada. Un cirujano me contó que la operación que él requiere es difícil y delicada, y que debería ser realizada por un nerucirujano experimentado. Pero no hay neurocirujanos disponibles en Misrata y los doctores sólo hacen lo que pueden. Un amigo de este hombre, que fue herido en el mismo ataque, está siendo tratado en otra sala de este hospital. Él estaba con un evidente y severo dolor, pero me hizo una breve descripción del ataque.

“Era alrededor de la 7.30 pm, yo y dos amigos estábamos en la casa de otro amigo. Habíamos terminado nuestras abluciones antes de rezar cuando un cohete impactó el garage donde estábamos,” dijo.

Sus heridas son serias pero afortunadamente no amenazan su vida. Los doctores me dijeron que la metralla en su espalda ha penetrado profundamente, y tuvo que ser removida desde su abdomen. Él todavía tiene metralla en el muslo derecho que tendrá que ser removida cuando se haya recuperado lo suficiente de la primera cirugía en el abdomen.

Estos fueron sólo un poco de los heridos que vi. Ellos eran todos gente común, civiles desarmados que no formaban parte alguna de  las hostilidades cuando sufrieron sus heridas. Además, sin embargo, el hospital está tratando a combatientes de la oposición que han sido heridos en enfrentamientos armados con fuerzas del coronel al-Gaddafi.

El hospital es uno de los pequeños nosocomios y clínicas que están siendo usados ahora para tratar a los heridos, desde que las fuerzs armadas del coronel Gadafi tomaron el control del área en la que se encuentra el hospital principal de Misrata. Aquí, un pequeño equipo de doctores de una ONG italiana ha estado proveyendo asistencia muy necesaria por estos últimos días.

Ellos y otros médicos en el hospital me dijeron que muchos de los pacientes recibidos en las semanas recientes han sido heridos por la metralla de los cohetes, mientras las áreas residenciales de la ciudad han estado bajo más y más ataques con cohetes de las fuerzas de Gadafi. Sólo hoy, cerca de una docena de civiles fueron asesinados y muchos otros heridos cuando los cohetes cayeron en el área de Qasr Ahmad, cerca del puerto, en el este de la ciudad. Testigos dijeron que muchas de las víctimas estaban parados en una cola afuera de una panadería, esperando para comprar pan cuando los cohetes golpearon en las inmediaciones.

Se informó también que francotiradores pertenecientes a las fuerzas del coronel Gadafi han sido utilizados activamente en varias partes de la ciudad, presentando una amenaza adicional y seria para los residentes locales.

En los próximos días, mi objetivo es obtener más información sobre estos ataques y los demás abusos que se cometen contra los habitantes de esta ciudad bajo sitio.

Fuente: LiveWire de Amnesty