La OTAN salva a los rebeldes en Ajdabiya, otra vez.

La intervención de los aviones de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) puso freno a la ofensiva iniciada ayer por Gadafi contra la ciudad de Ajdabiya y que se prolongó hasta el mediodía de hoy, al destruir a 15 tanques del dictador libio y acallar la artillería que desde el sábado estaba bombardeando a la localidad rebelde, ubicada en la zona este de Libia.

Fue precisamente durante la jornada anterior, cuando cohetes no guiados, proyectiles de artillería de grueso calibre y de mortero comenzaron a caer masivamente sobre las posiciones rebeldes en el sector occidental de Ajdabiya, lo que obligó a sus defensores a retirarse hacia el centro de la misma.

Al coro de la artillería se sumaron posteriormente ráfagas de ametralladora, cuando una inesperada columna de camionetas armadas del régimen ingresó a Ajdabiya, generando un enfrentamiento que terminó con los incursores muertos o capturados.

Sin embargo, este no fue el único intento de avance de los leales a Gadafi, que mantuvieron la presión sobre los rebeldes, obligándolos a abandonar precipitadamente una de las líneas del frente.

A punto de caer

Las tropas del dictador libio lograron ocupar, entonces, el acceso occidental de la localidad, distribuyendo francotiradores en azoteas y otros lugares elevados para hostigar y desmoralizar a sus oponentes.

La situación adquirió rivetes dramáticos para los opositores a Gadafi, ante el riesgo de que éste pudiera capturar un punto estratégico clave que permitiría dominar las comunicaciones terrestres hacia Bengasi (capital provisional rebelde) y Tobruk, además de amenazar los sistemas de conductos que transportan petróleo de los campos ubicados en el interior de la región rebelde de Libia.

Recién a lo largo de la mañana del domingo, las cosas parecieron cambiar de cariz, debido a que los bombardeos aéreos de los aliados hicieron blanco en por lo menos 15 tanques y varias piezas de artillería de Gadafi que apoyaban el asalto de la infantería contra la ciudad.

Esto sirvió para que las tropas rebeldes recuperaran terreno y empujaran a sus enemigos hacia el límite oeste de la ciudad, sin ser incomodados por la artillería gadafista, que parece haber sufrido lo peor de los ataques aéreos.

Durante la recuperación de la ciudad, lograron capturar a numerosos soldados de Gadafi, que fueron identificados por los rebeldes como “argelinos y bielorrusos.”

¿Mandos incapaces?

Estos hechos vuelven a poner en duda las capacidades de los líderes militares de la revuelta, que parecen incapaces de establecer orden y disciplina entre los voluntarios rebeldes, que actúan como un elemento inorgánico y sin guía, afectando e incluso entorpeciendo las operaciones que intentan realizar las fuerzas regulares.

Aparentemente no aprendieron de las lecciones de Zintan, una localidad ubicada en el sudoeste libio (a 200 km de Trípoli), que ha podido resistir los asaltos de las fuerzas gadafistas gracias a mejor organización e iniciativa, a pesar de tener menos armas- y mucho menos exposición mediática- que sus camaradas del frente Este libio.

VIDEO: Cobertura de Al Jazeera de los ataques de las tropas de Gadafi contra los rebeldes en Misrata