Esposa de ministro desertor, apresada en tiroteo con guardias de Gadafi.

El régimen duplicó el número de guardias para vigilar a sus principales funcionarios.

Residentes de Trípoli aseguran que se disparó contra quienes intentaban desertar del régimen.
La esposa del ministro de Relaciones Exteriores de Libia que desertó a Gran Bretaña a principios de esta semana, ha sido tomada prisionera por el coronel Gadafi y está siendo interrogada por funcionarios de su “seguridad interna”, reveló The Daily Telegraph.

Se creee que ella fue capturada en medio de un feroz tiroteo que según informes de testigos se produjo en Bab al-Azzizia, el complejo central de Gadafi en Trípoli, cuando fuerzas del régimen intervinieron para evitar que se produzcan más deserciones.

Este viernes, residentes de la ciudad oyeron el tiroteo más feroz que recuerden hasta ahora en el centro de Trípoli, que estalló a horas de que el régimen confirmara que su ministro de Exteriores había desertado.

“Los edificios en esa zona son las casas de oficiales de alto rango del estado que tienen que vivir cerca de Gadafi. La gente dice que algunos de ellos estaban tratando de huir con sus familias cuando fueron atacados por los guardias”, dijo un residente.

“En la mañana todavía estaban limpiando la sangre,” dijo, “fue una operación grande.”

Los disparos de armas de fuego no son raros por la noche en Trípoli, cuando algunos de sus habitantes hacen uso de sus AK-47 para celebrar alguna victoria anunciada por la televisión estatal. Pero testigos dijeron que la prolongada batalla por el barrio de Bab al-Azzizia fue el peor de los combates en la capital desde el levantamiento rebelde que fue aplastado el mes pasado.

“No eran sólo disparos de AK-47 de celebración, eran intercambios pesados, una batalla propiamente dicha”, dijo otro testigo.

Los potenciales desertores estuvieron sometidos a la presión de hacer declaraciones públicas de lealtad al régimen de Gadafi y se duplicó el numero de guardias de los principales funcionarios y sus familias, de acuerdo con un asistente. Los familiares dijeron que los burócratas sospechosos estaban siendo interrogados por la seguridad interna.

Shurki Ghanem, ex primer ministro que dirige la empresa estatal de petróleo y del que se había dicho que desertó después de salir de Túnez con el ministro de Relaciones Exteriores Moussa Koussa, emitió un comunicado en Trípoli diciendo que aún estaba en el cargo.

Durdah Omar, el jefe de la agencia de inteligencia en el extranjero, dijo a la televisión estatal que no habían abandonado el país.

“Estoy en Libia y me quedaré aquí firme en el mismo campo de la revolución a pesar de todo,” dijo el Sr. Dorda. “Nunca pensé en cruzar las fronteras o violar el compromiso con el pueblo, la revolución y el líder.”

Se creía que la familia de Koussa Moussa, Secretario de Relaciones Exteriores de Libia, también había huido a Gran Bretaña. Es probable que la detención de su esposa en Libia sea parte de un intento de disuadir a su marido de colaborar con el MI6 (Servicio de Inteligencia británico).

Se cree que el ministro de Relaciones Exteriores de Libia tiene información crucial sobre el régimen y es también sospechoso de estar involucrado en planes terroristas en toda Europa, incluyendo el atentado de Lockerbie.

Anoche, se dijo que Koussa, actualmente alojado en una casa de seguridad en el sur de Inglaterra, se encuentra en un “estado frágil”.

No está claro cómo van a reaccionar las autoridades británicas si intenta salir del país.

Se cree que había dejado Libia después de decirle al régimen que necesitaba tratamiento médico en Túnez y la divulgación de que dejó a su esposa atrás puede apuntar a una historia detrás de su deserción más complicada de lo que se pensaba.

Se estima que agentes de inteligencia británicos están en conversaciones con unas 12 personas cercanas al régimen que están pensando en desertar.

Incluso ahora se rumorea que los hijos del dictador están considerando abandonar el país, y Gadafi impuso ayer un “anillo de acero” alrededor de las figuras clave de régimen.

Las turbulencias en los altos mandos del régimen de Gadafi envalentonó a los opositores a reanudar los ataques en los suburbios del este de la capital.

Activistas de la oposición dijeron que las fuerzas libias no pudieron entrar en las calles laterales de Tajoura, el suburbio de Trípoli, que estuvo al frente de la insurrección el mes pasado.

Un puesto del ejército fue objeto de una emboscada de desde dos direcciones, de acuerdo a los informes de la oposición. La policía aumentó drásticamente los puestos de control alrededor de la capital la noche del jueves.

Militares con chalecos antibalas inspeccionaban los coches e interrogaban a los conductores, después de que se alertó a las fuezas de seguridad sobre la presencia de posibles alborotadores.

Fuente: The Telegraph